Isla de Salvora:
Propiedad
En la actualidad, la isla es
propiedad de los descendientes del Marqués de Revilla, Joaquín Otero
Goyanes, pero se halla en régimen de arrendamiento, siendo el
usufructuario la empresa Frinsa. Obviamente, Sálvora forma parte
también de la parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Aguiño desde
1959, año en que se produce el deslinde de la parroquia de San Paio
(Pelayo) de Carreira. A mediados del siglo pasado, este señorial
trozo de tierra pertenecía al Estado; y el Gobierno sometió la
posibilidad de venderlo a la condición de conservar la propiedad de
los edificios y todas las obras realizadas por la Administración. De
esta forma, la zona del muelle, la del faro y la carretera general
quedaban en poder estatal y permanecían accesibles para cualquier
ciudadano.
El carácter privado protege la isla de la invasión turística que
sufren Cíes y Ons, pero resulta inexcusable no recomendar una visita
de estas históricas tierras que presenciaron las incursiones de
pueblos invasores desde hace diez siglos, así como el progresivo
asentamiento poblacional de esta esquina barbanzana. Igualmente
atractivo es un paseo submarino para admirar los tesoros naturales
que se ocultan bajo la superficie de las aguas alrededor de este
conjunto de islotes que orbitan en torno a Sálvora.
Sálvora estuvo poblada desde la segunda mitad del s. XIX, pero a
finales de los sesenta y principios de los setenta de la centuria
siguiente, los habitantes fueron abandonándola poco a poco. Hoy en
día los únicos habitantes son los guardas de la isla, además de los
miembros de la familia Goyanes, después de que en 1997 los
encargados del faro también deshabitasen la isla (gracias a la
íntegra electrificación de las instalaciones del faro).